Instrucciones para que te odien en el exterior

Agita tu bandera y tu gorra tricolor en el aeropuerto. Grita “¡Viva Venezuela!”. Que todos te oigan. Promete que algún día volverás aunque sabes que no volverás (O no te gustaría volver). Tómate fotos en donde se vean bien tus lágrimas. Usa frases cursis para adornar esas fotos cuando las subas a las redes sociales. Coloca el emoji de la banderita de Venezuela o, si prefieres, los tres corazones. Cada corazoncito de un color de cada franja de nuestra ajada bandera.

Bájate en el aeropuerto extranjero como si fueses un miembro de la realeza. No asimiles que no eres nada todavía. Que ese “algo” en lo que te quieres convertir lo tienes que construir desde cero con mucho trabajo y esfuerzo. No asimiles que no eres nadie aún. No aceptes trabajos pequeños. Hay trabajos indignos para ti. Tú has nacido para ser ejecutivo. No te olvides de ponerte la gorrita tricolor. Todos deben saber que vienes de Venezuela. Que eres una víctima más del paraíso perdido (Nótese la referencia a Milton y la soberbia de este escritor sin mucho talento) a manos de la plaga.

Habla bien venezolano. Se tiene que notar que eres venezolano. Eres una especie protegida a pesar de que hay cientos de miles en tu misma situación y en tu mismo lugar. No te olvides de usar palabras sutiles como “Verga” o “Mamahuevo”. Di que eres de Venezuela sin que nadie te lo pregunte. Di que tú sólo eres feliz comiendo arepas y escuchando a Guaco. No hay felicidad en el bocadillo de calamares. No hay felicidad en la causa limeña. No hay felicidad en las letras de Gustavo Cordera ni en la vida del Buscón.

No te preocupes en imbuirte de la cultura ni de la historia del país que te está acogiendo. Es un honor para ese país tenerte allí. Tú has llegado a mejorar la raza. A aportar tu belleza mestiza. A inyectarla como si fuese un antídoto contra la fealdad. Has ido a hacer que los indios andinos sean menos indios. Has ido a echarle canela a los europeos insípidos. Has ido a mover las caderas y a aportar sabor. No has ido a pensar. No has ido a adaptarte. Que se adapten a ti. Ellos te deben un favor.

Ellos te deben un favor. Le deben un favor a Venezuela. Esa frase debes tatuártela si puedes. No la olvides nunca. Venezuela es la pobre madre incomprendida a la que sus hijos pródigos se le han rebelado. Todos te deben la libertad. Bolívar liberó cinco naciones y no le robó el crédito a nadie. Lo hizo solo. Luego los europeos emigraron a Venezuela y no fueron ni la sombra de trabajadores ni de educados ni de hermosos ni de sabrosones que tú. Debes ir con la actitud del señor Barriga cuando va cobrándole la renta a Don Ramón.

Júntate sólo con venezolanos. Preocúpate en ayudar sólo a los venezolanos. En el país que te está acogiendo no hay ningún tipo de problema. Su gente no sufre. Sólo tú eres la única víctima. El que haya mercados abastecidos significa que todo el mundo es feliz siempre. Significa que no hay gente padeciendo. No ayudes a nadie. A ti es al que deben ayudarte en todo. Deben darte todo gratis porque eres un exiliado. Porque eres un refugiado. Apela siempre a la lástima.

Si llegas a hacerte amigo (o pareja) de un nativo del país en el que te encuentras, debes iniciar la tarea de venezolanizarlo. Debes obligarlo a que le gusten la chicha, la cachapa, los tequeños y las hallacas. Debes enseñarle palabras y expresiones venezolanas. Debes atormentarlo todo el día con la música pavosa de Carlos Baute y con las estrofas cursis del “Llevo tu luz y tu aroma en mi piel”. Debes ser un soldado más de la cruzada venezolanizadora o, preferiblemente, un Godofredo de Bouillón criollo.

Quéjate. Critica. Señala. ¿Cómo es posible que no pongan música de Chino y Nacho en esa discoteca a la que te ha invitado tu amigo melbourniano? ¿Cómo es posible que no haya harina Pan en todos los automercados? ¡Es que esa gente no está en nada! ¿Cómo se puede tolerar que haya CacaoLat y Cola-Cao en vez de Toddy? ¡Esa gente no tiene gusto por nada! Esa gente no sabe comer. Esa gente no sabe bailar. Esa gente no sabe divertirse. Todos con semblantes tan fríos. Menos mal que estás tú para cambiar eso. No olvides que eres un cruzado. No olvides que llevas en tu pendón tricolor una foto del salto Ángel.

Compara siempre. A la gente del país que te acoge le encantará que siempre estés comparando todo con las cosas que hay en tu país. Haz especial hincapié en los paisajes. ¿Qué son las playas de Italia en comparación a “Pelúa” y a “Parguito”? ¿Qué competencia le puede hacer la sierra de Guadarrama al glorioso Pico Bolívar? Muy bonitas las cataratas del Niágara y las aguas de la Garganta del Diablo. Pero nada comparado con la cascada del Salto Ángel. ¡Eso sí es bello!

Importa las cosas buenas que hay en tu país. Sobre todo la viveza criolla. Ese país que te acoge es un país de zonzos y de ahuevoneados. Juégales vivo. Enséñales que existe un mundo que se llama el mundo “por debajo de cuerda”. No creas que esa actitud fue la que alimentó a Chávez y al PSUV. No creas que esa actitud fue, de hecho, la que nos llevó a Chávez. Seguramente al país que te acoge le vendrá muy bien tu viveza. Les hace falta a todos. ¿Para qué esperar? ¿Para qué respetar? ¡Adelante! ¡Nadie está viendo!

Tranca calles y plazas del lugar en el que te encuentres. Toca cacerolas y guinda banderas gigantes de tu país para protestar contra la dictadura. El hacer que el ciudadano llegue tarde a su trabajo (o a lo que sea que vaya a hacer) es la mejor manera de hacerte oír. A él le preocupa demasiado tu situación. Protestar y trancar calles afuera hará que Maduro y la dictadura caigan. A Maduro no le importa asesinar estudiantes. A Maduro no le importa masacrar. A Maduro no le importa desaparecer diputados. Pero le preocupará enormemente tu aporte en esa protesta de trancar calles en el exterior.

T.M.

P.D. Es posible que este artículo ofenda o hiera la sensibilidad de alguien. La Cantárida reconoce que no es fácil emigrar y, evidentemente, no es fácil escapar de una dictadura como la venezolana. Pero La Cantárida ve con preocupación ciertas actitudes de algunos venezolanos en el exterior. Esperamos que siempre seamos humildes, honestos y tratemos de ser útiles a los países que nos acogen (Porque no somos más que invitados) mientras termina la pesadilla que asola al país. Habrá gente sensible. No sean sapos. 🙂

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42 comentarios en “Instrucciones para que te odien en el exterior

    1. No te creas, de Venezuela la gente sale mojoneada creyéndose moralmente superiores al resto, incluso aquí mismo, dentro del país, la gente se cree superior y que tiene más derechos que el resto del planeta.

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    2. por tu comentario desubicado, ciertamente eres el vivo ejemplo de lo que describe ese artículo … estoy en Perú y aquí odian a los venezolanos es por prepotentes… y son bien opositores

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    3. Pregunta en Panamá, a donde se fueron los primeros (todos de oposición, y con mucho dinero, por cierto), y mira cómo terminaron… Sigue creyendo que unos son muy distintos de otros…

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    4. Yo agregaría, que tu celebración sea tomar hasta quedar inconsciente. Hay que Tomar y Tomar y vomitar, porque eso hace el Venezolano. Si no lo haces te olvidaste quién Eres. No hay otra forma de celebrar. Y en la fiesta, cuenta las veces que TE has copiado en clases en el país de acogida diciendo Marico, guevón.

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    5. No necesariamente. La forma de ser de venezolano es muchas veces chocante para nosotros y aun mas para la gente en el exterior. Mucho venezolano con una película en la cabeza y hablando de lo que tiene o de lo que es.

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  1. No todo lo malo del venezolano es chavista, la viveza criolla y el chauvinismo es algo que lo precede y por mucho.

    De hecho, esa falta de autocrítica entre nosotros de la oposición, chavista, y cualquier “ista” venezolano ha sido de las mayores calamidades para Venezuela.

    Soy venezolano en Perú, y la mayoría que demustra con orgullo todos esa conductas chovinistas y detestables son orgullosamente opositores y odian al régimen. Obvio también hay mucho chavista enclosetado, pero aún así.

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    1. Bueno la sifrinada criolla es así… Intentan demostrarle a los nacionales de cada país que los reciben, que ellos son lo mejor… Todos repiten el mismo mantra: “Todo fue culpa de este gobierno”, pero no recuerdan cuando la moneda estuvo sobrevaluada y un tipo de cambio con un dolar muy barato, todos gozaron una bola, pero nadie fue capaz ni de arrepentirse ni de decir nada al respecto… Todos terminaron siendo cómplices de esta desgracia.

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  2. Estoy parcialmente en desacuerdo con la parte de las protestas. Creo que al contrario los exiliados debemos manifestarnos en contra de la tirania en los paises en los que vivimos para presionar a los gobiernos a que expulsen a los embajadores de Venezuela. Obviamente que el mejor lugar es frente a la embajada de venezuela correspondiente y no cualquier sitio que nos venga en gana…

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  3. No es que el autor sea directo y diga algunas verdades. Lo desagradable es primero que ¿cual es el error de decir adios a tu patria, con lágrimas, en el aeropuertp en Venezuela?. La actitud se asume donde corresponda. Algo ayuda, que los funcionarios del gobierno vean que los que se van. lo hacen por necesidad. Además se pueden dar consejos de otra manera. El escogió la manera hiriente, como si el que se va es un memo. Es su derecho, en fin es su manera de ver las cosas

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  4. De esos venezolanos abundan. Lamentablemente a muchos se nos crió con el cuento de “el mejor país del mundo, los bellos pisajes, las mujeres hermosas” y mucho pero mucho cuento chino. Todo eso se encuentra afuera ya veces hasta mejor. Es lo primero que te pega en la frente una vez llegas al otro país y ayuda a que se te bajen los humos. Excelente artículo.

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  5. Ese comportamiento es de gente ignorante y sin educación o formación moral, también han migrado venezolanos preparados, bien portados y constructivos para cualquier país, la prueba está en que viajan con su pasaporte y llegan trabajando en lo que consigan mientras logran mejorar su estatus, es más son tan buenos profesionales que enseguida los acogen y consiguen buenas colocaciones.

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  6. Hace poco una compatriota me dijo al escuchar mi acento Chileno ( tengo 10 años en Chile): “¿eres Venezolano?…espero que no se me pegue el acento como a ti !”

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  7. Faltó decir:
    *Roba, vende droga, cobra cheques sin fondos, estafa a la gente; total, son unos “ñoños” ¿verdad?
    *Si eres mujer no te dediques a superarte y ser mejor persona, simplemente ofrece tu cuerpo como prostituta callejera.
    *Crea una “agencia de modelos” FANTASMA y así captas niñas y jovencitas para convertirlas en esclavas sexuales.
    *Habla con el lenguaje más arrabalero de Venezuela, con jerga de “malandreo” como en los barrios de Catia y de Petare.
    *Pon vallenato y reggaetón a todo volumen frente a las licorerías haciendo guerra de minitecas estando bien borracho, total, no importa si hay gente que quiere descansar o gente enferma.
    *Conéctate ilegalmente a los servicios de electricidad, agua, TV por cable, Internet, etc. Es muy sabroso no pagar ¿verdad?
    *Haz tus necesidades en plena calle, total, los baños son muy asquerosos.
    *¿Para qué vas a tirar la basura en su recipiente? Bótala en la calle.
    *¿Reciclar? ¿Qué es eso? La basura se bota en un botadero y punto.

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    1. Por un momento describiste a los centro americanos que viven en eeuu Jajajaja tal cual por lo tanto si nosotros vemos así a ellos y ellos nos ven así a nosotros es un problema que compartimos los latinos lo único que si honradamente digo es que a diferencia nosotros los venezolanos tenemos más sentido de pertinencia somos agradecidos y acá ojo acá en eeuu no andamos dando espectáculo bobos y llamando la atención pasamos muy cabeza abajo. En fin

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      1. Disculpe, el comentario no era para usted Marco, era para Carlos. La posición suya es bastante acertada y realista.

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    2. CARLOS DICE:
      “*Haz tus necesidades en plena calle, total, los baños son muy asquerosos.”

      Es que en Venezuela no existe el concepto de los “baños públicos” (Cosa que si lo es en otros países)…

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  8. Creo que esos defectos que se le achacan a nuestros compatriotas en el exterior, los tienen, también, otros seres humanos. Muchos inmigrantes que llegaron a Venezuela lo hicieron con la misma actitud. Incluso, colombianos, peruanos y ecuatorianos hicieron comunidades propias en diversos sectores, evitando integrarse, o muchos europeos nos veían como indios maleducados y faltos de civilización. Mi pareja es chilena y es común para mí escuchar en su familia los grandes defectos que los venezolanos tenemos, y, en cambio, las enormes virtudes -sobre todo la gran clase- que adorna al gentilicio chileno. No dudo que algunos compatriotas se comporten como describe el texto principal, pero estoy absolutamente seguro que el problema es que somos molestos porque somos inmigrantes, y si llegamos más empobrecidos, molestamos más. Estas apreciaciones totalizadoras sobre las personas, o sobre un gentilicio, solo contribuyen a exacerbar el odio inducido. ¿Han visto los medios peruanos? ¿Por qué a la hora de reseñar un crimen, donde participa un venezolano, hay que titular con el venezolano? ¿Eso qué es? ¿Acaso no hay prostitutas colombianas, peruanas, ecuatorianas, panameñas, chilenas, argentinas? El escándalo, sin embargo, es que hay prostitutas venezolanas. Hay razones en nuestra historia que explican cierto complejo de superioridad en la narración histórica con la que hemos sido formados. Es cierto. También es verdad que las bonanzas petroleras nos han dejado vicios, como el rentismo, difíciles de superar. Pero, si bien no somos lo mejor del mundo, tampoco somos lo peor. Por alguna razón, es un hecho cierto que somos el único país del continente que ha combatido fuera de sus fronteras no para conquistar, sino para liberar. ¿Suena cursi? Puede ser. Pero no se puede negar. Así que, por favor, pido mesura. No somos los héroes salvadores de la región y estamos padeciendo la peor crisis de nuestra historia, pero tampoco somos esos seres necios, inconscientes y ridículos en los que se nos pretende convertir. Ni aquí ni fuera del país

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    1. Excelente tu apreciación y análisis. Estoy parcialmente de acuerdo con el artículo, muestra algunas verdades relacionadas con la soberbia y desubicación de una minoría, pero pierde objetividad ante la excesiva crítica, automatiza un acto de vida tan humano y complejo como lo es la emigración y solo al final, luego de la paliza, nos dice que son “ciertas actitudes de algunos venezolanos en el exterior”, esa sentencia sí es absolutamente cierta, afortunadamente.

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    2. Fíjate que no molesta que sean inmigrantes, al contrario, bienvenidos sean, lo que molesta son los aires de superioridad, y todos los excesos que plantea este texto (sean más humildes! No es obligación del país en cuestión recibirte y, a pesar de sus problemas internos, te da trabajo y pan.

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      1. Vamos a ver: 1. No es cierto que el problema se reduzca al comportamiento. Hay un tema de control de inmigración que todo país tiene derecho a hacer, con sus políticas particulares, pero en algunos casos, ese control está sazonado con xenofobia. 2. Se nos echan en cara presuntos defectos “nacionales” -es decir, propios de la condición venezolana- de manera insultante, grosera y sobrancera, sin tomar en cuenta que pesan mucho las realidades personales de cada inmigrante, como su nivel de educación y cultura. 3. Es normal que haya cierto orgullo por la patria que se deja, y ese es un síntoma que, como país, debemos capitalizar, porque los venezolanos no éramos especialmente nacionalistas, como los chilenos, por ejemplo. Entonces, se nos penaliza “colectivamente” porque hay gente con gorras tricolor que dice que su país es el mejor del mundo. ¿Y cuál es el problema? ¿Cuál es la ofensa? Nosotros recibimos verdaderas oleadas migratorias de Colombia, Perú y Ecuador, y aquí vinieron con su música y sus costumbres. Reivindicaban lo suyo con la nostalgia añadida por el extrañamiento. Los prejuicios deben asumirse y hay gente que los tiene. El artículo que da origen a este debate está lleno, plagado, de ellos. Es una pieza anti venezolana ofensiva, como muchos de los comentarios que se han hecho después. Uno los lee con respeto, pero no puedo dejar de responderlos. 4. Cada uno es hijo de su propia historia y Venezuela fue uno de los países más prósperos de América Latina. Eso deja huellas. Es seguro que esta crisis cambiará actitudes y conductas. Es necesaria la crítica constructiva y la autocrítica que se le deriva. Lo que no puede ser es que se transgreda la línea del respeto. Soy venezolano, vivo en Venezuela, quiero y padezco a mi país con sus virtudes y defectos. Exijo que eso se respete, como seguramente tiene derecho a exigirlo cualquier otro ser humano sobre su propio país. No somos la bola de idiotas del video que mostraron aquí. No somos delincuentes por defecto; tramposos por cultura. Aquí hay de todo como en cualquier lado. Y sí, el problema es que estamos emigrando, y cada vez más empobrecidos. Eso molesta y algunos que anidan viejos prejuicios, aprovechan para pasar la factura.

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  9. Es una artículo extraordinario. Mis felicitaciones. Aquí en Canarias sufrimos (afortunadamente no todos) a ese tipo de venezolanos que vienen presumiendo de un país que no tiene absolutamente nada de lo que presumir. Nada. La belleza del paisaje estaba allí, no es mérito de nadie, la belleza de sus mujeres en los concursos totalmente falsa y operada, la riqueza en petróleo, aluminio, etc. tampoco es mérito de los venezolanos. Ya estaba allí. Y lo de las gorritas o chaquetas tricolores… por favor.

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    1. Seguro ustedes tienen mucho de qué presumir. Yo lamento el tono ofensivo de su post. Aquí vinieron muchos europeos literalmente muertos de hambre, especialmente españoles, y prosperaron. Es cierto que traían herramientas y trabajaron, pero el país, en lugar de rechazarlos masivamente, los acogió e integró, e incluso respetó sus modos y tradiciones. Usted insulta gravemente a mi gentilicio y a mi gente. Lo único que le deseo es que siga siendo próspero y que no haya razones para que los españoles tengan que salir a ser maltratados y vituperados en otro lugar.

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  10. Ni siquiera terminé de leer el artículo, demasiado exagerado. tengo familiares fuera de Venezuela a quienes he visitado por largas temporadas y considero que muchas cosas las llevaron al extremo de lo increíble. ¡Por favor, ni tan calvo ni con dos pelucas!

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  11. Un pueblo de come-arepas beisboleros, Un país de pendejos que sufren de endomojoneamiento que se quedaron en la eterna adolescencia cultural producto del petróleo. Dizques guerreros lloriqueando por que se tiene que ir de su país. Si son tan guerreros por que se dejaron dominar por los comunistas cubanos que fracasaron en África!
    Un país de marginales y disfuncionales con toque de incompetencia cultural in extremis
    Prueba: Venezuela es le mejor país del mundo pero la cultural de servicio y industria turística es un mmmm..Venezuela es el mejor país del mundo como si sus policías fueron del nivel de Scotland Yard
    Podría llenarse dos tomos de libros inéditos de las características típicas retrogradas y disociadas del super-venezolano, lo mejor del Universo….
    Otros autores opinan lo mismo…
    1. Manuel Barroso: Al marginal no le importa lo que suceda en este bello país de “yo no fui…”, el corrupto es el otro, el ladrón, el malo es el prójimo. La coartada de que a este país lo han dañado los corruptos, ha hecho que la mayoría se haya quedado inconsciente esperando un decreto desde arriba, para castigo de los malos y redención de los buenos. El 80 por ciento de los venezolanos ha vivido, cómodamente, en confluencia con este esquema marginal que además es irresponsable. Estoy convencido más que nunca de que el venezolano necesita escucharse a sí mismo, no tanto quien lo escuche. Al escucharse uno a sí mismo, se llega a hacer contacto consigo mismo, llega a amarse a sí mismo, y a amar al otro. Manuel Barroso, La autoestima del venezolano, 1987.
    2. la Venezuela de hoy. La pulsión que parece mover los designios históricos del país tiene su origen en esta condición “juvenil” de la gente que lo habita y de los que se han encargado en estos últimos dos siglos de hacerlo avanzar y retroceder. El secreto para la eterna adolescencia venezolana no es aquel elixir que anduvo buscando Ponce de León por la Florida; como en todos los mitos, hay un fondo acre que nos espera al final: no es tan hermoso ser siempre joven; así como los vampiros y el judío errante saben que lo peor que puede pasar es vivir para siempre, la adolescencia permanente atesora una de las claves más terribles de la identidad venezolana: “¿No está allí, en ese poderoso núcleo de la improvisación, la desigualdad, la ilegalidad, la irresponsabilidad uno de los secretos de nuestra eterna juventud? ¿El fondo de este rostro confuso, inestable, siempre a punto de comenzar, que nos define hasta ahora como país?”,
    3. No hemos vivido dentro de un espejo; hemos vivido inconscientes, como en un mito, dejándonos arrastrar por las pasiones o los momentos; por las ideas fulgurantes o la desidia que produce el sol del trópico a las tres de la tarde. Vivir fuera del país de origen trae consigo, además de la necesaria y muy reconfortante experiencia de alienación y desarraigo, el descubrimiento de que somos menos conocidos en el mundo de lo que esperábamos —y de lo que nos han hecho creer—. Ya Jung, en Recuerdos, sueños, pensamientos(1961), describió con meridiana claridad la necesidad de salirse de uno mismo para contemplarse: “¿Cómo podemos hacernos cargo de las características nacionales si nunca tenemos ocasión de contemplar nuestra nación desde fuera?”.
    5. En el proceso de conocer lo otro para conocerse a uno mismo en tierras ajenas pasamos de defender con ardor al país a bajar la cabeza avergonzados cuando descubrimos sus miserias; y a levantar la voz enardecidos cuando a su vez las miserias del país que nos acoge emergen con la impudicia que las caracteriza. El resultado, cuando reflexionamos sin pasión ni nacionalismos sobre nosotros mismos, deviene crudísima —y crudelísima— realidad. Descubrimos, peladamente, que Venezuela no ha sido ni es un gran país. Y descubrimos que la raíz de esto (o una de sus causas) es que siempre hemos creído que Venezuela ha sido y es un gran país, así, ab origine, sin más explicación. Y eso no es cierto.

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  12. Venezuela sería el mejor país del mundo si no fuera por los venezolanos…
    Y sin embargo, hay gente muy valiosa, tanto dentro como fuera, pero nuestra debilidad es el orgullo y la ignorancia porque uno no nos permite superar lo otro. Ignoramos al prójimo y el orgullo no nos permite aprender del projimo y adaptarnos.

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  13. Soberana estupidez de artículo, si bien es cierto muchas cosas que aquí mencionas, el hecho de reconocerlo no te hace mejor persona, existen identidades culturales arraigadas al costumbrismo particular de cada país, son parte del individuo, no tiene nada que ver si te parecen correctas o no, si te gusta una playa de tu país al agua gélida de sur o del norte del continente no te hace peor persona, entonces el hecho de emigrar te convierte automáticamente en un ente sin identidad que sólo debe y puede aceptar y querer lo nuevo. Esa es una de las razones además de lo que mencionas del porqué en chavismo llego al poder, la falta de identidad y empatía hacia el lugar de nacimiento, te guste o no , es uno quién debe dar el ejemplo con acciones y no quedarse mirando desde la barrera como un juez.

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