Venetiola delenda est

Hay una barricada obstruyendo la entrada a Terrazas del Ávila. El fuego, contenido dentro de unos barriles de aluminio, exhibe su naranja saturado mientras danza desafiante bajo las casi imperceptibles gotas de lluvia. Un negruzco charco de aceite, anárquico e indetenible, va extendiéndose a lo largo y ancho del asfalto. Los vidrios rotos, de distintas…

El cuarteto de Nos y la Caracas triste

Anoche soñé que El cuarteto de Nos estaba tocando en Caracas. El escenario, ubicado en medio de una calle que era como una mezcla entre La Floresta y la Cota Mil, no era mucho más que una modesta tarima de madera humildemente armada. El público , que llenaba poco más de la mitad del lugar,…

Nuestra propia Antártida

Fabiola, subyugada a la hambrienta ansiedad de las horas del mediodía, abre violentamente la puerta del congelador; tiene esperanzas de conseguir algo rápido que pueda calentarse en el microondas. La escarcha blanca, como un caos salido de la caja de Pandora, vuela por todos lados celebrando su libertad; es un diminuto invierno eléctrico. Una hallaca…

Liberen a Patricia

La llovizna, precisa y sutil, cubre los cascos y las viseras de los policías; el agua, al ser transparente y ciega, acaricia siempre a todos por igual. El severo cansancio se refleja en todos los rostros, protestar en dictadura es un decatlón que requiere velocidad, temple y adrenalina. Los estudiantes de la Universidad Simón Bolívar,…

Un yogurt con 17 toppings

La Carlota, bajo las nubes grises, era un campo de guerra; iban y venían fotogramas y pinceladas de lo que, cada vez más, parece una guerra civil. Las detonaciones, veloces y vivaces, tronaban sin recato por todos los rincones; nadie sabía hacia dónde mirar. La Guardia Nacional, organizada en barricadas móviles, cerraba el paso cada…

¡Epa, se volvió loco!

Ignacio, luego de peinarse hacia atrás el mechón que se balanceaba sobre su frente, enlaza un nuevo nudo en su pulsera roja y negra del Milan, los hilos están ya casi desteñidos. Luis Benjamín, casi gimiendo a causa del cansancio, se arremanga la chemise azul en cuyo brazo hay un delfín bordado, es la rúbrica…

Cinco obras de teatro que deben ser leídas (VII)

“Hipólito”, de Eurípides. La maquiavélica diosa Cipris (Afrodita), al no ser idolatrada ni celebrada en su vanidad por el joven Hipólito, se ensaña contra éste y articula su desgracia a través de Fedra, su madrastra, quien se obsesiona, perdidamente, con él. Tras un error de la enterada nodriza, Hipólito rechaza a Fedra, quien, por temor a…

Cinco obras de teatro que deben ser leídas (VI)

“El maravilloso traje de color vainilla”, de Ray Bradbury. Un grupo de hombres decide reunir sus escasos ahorros para, entre todos, comprar un elegante traje que los haga lucir como personas apuestas y exitosas. La condición es que a cada uno le será asignado un día de la semana para utilizarlo. Cuando uno de ellos, el…

Ojalá gane Pablo Iglesias

Mi mamá, con casi dos días sin dormir, arrastra su maletín con amargura y cansancio, la falta de sueño es la peor enemiga de la cordura. Mi papá y yo, que hemos estado despiertos durante el mismo tiempo, nos sentamos en el piso de granito; por fin hemos llegado a España luego de las interminables…

Caracas arde, Alejandra

Caracas arde, Alejandra; el asfalto hierve entre torres de humo y círculos de fuego. La gente, empapada de adrenalina, corre impulsada por una tempestad de hartazgo y de pánico, no se regalan ni un minuto para detenerse a mirar. Los hombres armados, desde sus corazas distópicas, escupen y disparan mientras dan gracias al dios que…

Estampa de la Caracas trasnochada

Nos desplazamos a bordo del viejo Corolla de Pinky, parece un milagro que siga rodando luego de tantas décadas prestando servicio. El viento gélido de la Caracas madrugadora golpea nuestras caras a través de las ventanas abiertas, es refrescante y delicado en su violencia. La Francisco Fajardo está desierta, tan sólo dos lejanas luces de…

Memo

El 2017 acaba de nacer. El salón de fiestas de la Hermandad Gallega, aunque no está tan concurrido como en años anteriores, luce alegre. Los papelillos vuelan circulares por el piso, impulsados por el aire que genera el pasar de los zapatos elegantes de los comensales. Una solterona, ya embriagada, pide risueña, al mesonero, un…