¡Qué gran delicia ser comunista!

¡Qué gran delicia
ser comunista
y expresarlo con mi aparato de última tecnología!
¡Qué originales y agresivas
se tornan nuestras consignas
cuando los derechos humanos son una garantía!
¡Qué rebeldes nuestras pintas
cuando tenemos ropa, casa y todas nuestras comidas!
El comunismo, ¡que viva!
siempre que no sea yo, sino otro el que lo viva.

 

T.M.