Luna bonita

Luna bonita,

que estás ahí arriba,

que viajas, que brillas,

que me entiendes, que me cuidas.

Esta noche te engalanas con tus mejores pintas,

con una blusa de plata que pareciera echar chispas.

Te posas en el cénit, donde todo está a tu vista,

como si fueses un dios o una sabia sibila.

Pero estás tan sola, luna, sin otra compañía

que la de los astros displicentes que, a lo lejos, titilan;

y, aún así, luna, blanqueas tu sonrisa,

como tapando tu llanto, como ocultando tu herida.

 

T.M.